Mahārāja Yudhiṣṭhira dijo, “Oh Madhusūdana, oh matador del demonio
Madhu, ¿cuál es el nombre del Ekādaśī que ocurre durante la quincena oscura del
mes de Āśvina? (Setiembre-Octubre) Por favor, descríbeme sus glorias”.
El Señor Supremo Śrī Kṛṣṇa replicó, “Este día sagrado se llama Indirā Ekādaśī.
Si una persona ayuna en este día, todos sus pecados son erradicados y sus
antepasados que han caído en el infierno son liberados. Oh el mejor de los
reyes, quien simplemente oiga sobre este Ekādaśī obtiene el gran mérito ganado
por realizar un sacrificio de caballo.
En Satya-yuga vivía un rey llamado Indrasena, quien era tan poderoso
que había destruido a todos sus enemigos. Su reino se llamaba Māhiṣmatī -purī.
El glorioso y altamente religioso Rey Indrasena cuidaba muy bien de sus
súbditos y por lo tanto era muy rico en oro, granos, hijos y nietos. Asimismo,
estaba sumamente consagrado a Śrī Viṣṇu. Disfrutaba especialmente del canto de
Mi nombre, profiriendo ‘ ¡Govinda! ¡Govinda!’. De esta forma, el Rey Indrasena
se autodedicaba sistemáticamente a la vida espiritual pura y pasaba mucho
tiempo meditando en la Verdad Absoluta.
Un día, cuando el Rey Indrasena se hallaba presidiendo tranquilamente
una asamblea, se vio descender del cielo al orador perfecto, Nārada Muni. El
rey ofreció a Devarṣi Nārada, el santo entre los semidioses, un gran respeto
saludándolo con las manos juntas, invitándolo al palacio, ofreciéndole un
asiento confortable, lavando sus pies y hablando dulces palabras de bienvenida.
Luego Nārada Muni le dijo a Mahārāja Indrasena: “Oh rey, ¿prosperan los siete
miembros de tu reino? (1) ¿ Se halla tu mente absorta en pensar en la forma de
realizar con propiedad tu deber ocupacional? ¿ Te consagras cada vez más al
Señor Supremo Viṣṇu?”.
El rey replicó, ‘Por tu gentil gracia, oh el mayor de los sabios, todo
está muy bien. Hoy, meramente por tu presencia, ¡todos los sacrificios en mi
reino son exitosos! Por favor muéstrame misericordia y explica el motivo de tu
visita aquí’.
Śrī Nārada, el sabio entre los semidioses, dijo seguidamente, ‘Oh león
entre los reyes, escucha mis sorprendentes palabras. Cuando descendía de
Brahmaloka a Yamaloka, el Señor Yamarāja me alabó muy graciosamente y me
ofreció un asiento excelente. Mientras glorificaba yo su veracidad y
maravilloso servicio al Señor Supremo, observé que tu padre estaba en la
asamblea de Yamarāja. Aunque él había sido muy religioso, dado que rompió un
ayuno Ekādaśī prematuramente, debió ir a Yamaloka. Tu padre me dio un mensaje
para ti. Él dijo, ‘En Māhiṣmatī vive un rey llamado Indrasena. Por favor
cuéntale sobre mi situación aquí, que debido a mis acciones pecaminosas del
pasado he sido de alguna manera obligado a residir en el reino de Yamarāja. Por
favor, entrégale este mensaje de parte mía: ‘Oh hijo, ten la amabilidad de
observar Indirā Ekādaśī y entrega la mayor cantidad posible en caridad, para
que pueda yo elevarme al cielo’. (2)
Nārada continuó, ‘Tan solo para entregar este mensaje, oh rey, es que
he venido a ti. Debes ayudar a tu padre observando el ayuno de Indirā Ekādaśī.
Por el mérito que acredites, tu padre irá al cielo’.
El Rey Indrasena preguntó, ‘Oh gran Nāradajī, por favor se
misericordioso y dime específicamente como observar un ayuno en Indirā Ekādaśī
y también dime durante que mes y día ocurre’.
Nārada Muni replicó, ‘Oh rey, por favor escucha mientras te describo el
proceso completo de observar Indirā Ekādaśī. Este Ekādaśī ocurre durante la
quincena oscura del mes de Āśvina. En Daśamī, el día antes de Ekādaśī, debes
levantarte temprano a la mañana y luego hacer algún servicio a Dios con fe
completa. Al mediodía, has de bañarte nuevamente en una corriente de agua y
luego ofrecer oblaciones a tus antepasados con fe y devoción. Asegúrate de no
comer más de una vez al día y a la noche duerme en el suelo.
Cuando te despiertes en la mañana de Ekādaśī, lava tu boca y dientes
muy bien y luego con profunda devoción por el Señor, toma este voto sagrado:
‘Hoy ayunaré completamente y abandonaré toda clase de disfrute de los sentidos.
Oh Suprema Personalidad de Dios de ojos de loto, oh Infalible, por favor dame
refugio en Tus pies de loto”. Al mediodía, párate delante de la Śrī Sālagrāma-ṣilā
(3) y adórala fielmente, siguiendo todas las reglas y regulaciones;
seguidamente ofrece oblaciones a tus antepasados. A continuación, alimenta a
los brāhmaṇas calificados y ofréceles algo en caridad, conforme a tus medios.
Entonces, toma la comida ofrecida a tus antepasados, huélela y ofrécela
posteriormente a una vaca. Después, adora al Señor Hṛṣīkeśa con incienso y
flores y finalmente, permanece despierto toda la noche cerca de la Deidad de Śrī
Keśava.
Temprano en la mañana del día siguiente, Daśamī, adora a Śrī Hari con
gran devoción e invita a los brāhmaṇas a un suntuoso banquete. Luego alimenta a
tus parientes, y finalmente toma tu comida en silencio. Oh rey, si tú observas
estrictamente un ayuno en Indirā Ekādaśī de este modo, con los sentidos
controlados, tu padre seguramente será elevado a la morada del Señor Viṣṇu’.
Tras decir esto, Devarsi Nārada desapareció de inmediato.
El Rey Indrasena siguió las instrucciones del gran santo a la
perfección, observando el ayuno en asociación con sus parientes y sirvientes.
Al romper su ayuno en Daśamī, cayeron flores desde el cielo. El mérito que
Indrasena ganó por observar este ayuno, liberó a su padre del reino de Yamarāja
y le hizo obtener un cuerpo completamente espiritual. Ciertamente, Indrasena lo
vio elevarse a la morada del Señor Hari, montado sobre Garuda. El propio
Indrasena pudo reinar sin ningún obstáculo y en su debido momento cedió el
reino a su hijo y también fue a Vaikuṇṭha.
Oh Yudhiṣṭhira, estas son las glorias de Indirā Ekādaśī, que ocurre
durante la quincena oscura del mes de Āśvina. Quienquiera oiga o lea esta
narración, ciertamente disfruta la vida en este mundo, es liberado de todos sus
pecados del pasado y en la muerte regresa al hogar, de vuelta con Dios, donde
vive eternamente”.
Así termina la narración de las glorias de Āśvina-kṛṣṇa Ekādaśī o Indirā
Ekādaśī, del Brahma-vaivarta Purāṇa.
Notas
1. Los siete miembros del dominio de un rey son, el rey mismo, sus
ministros, su tesoro, sus fuerzas militares, sus aliados, los brāhmaṇas, los
sacrificios realizados en su reino y las necesidades de sus súbditos.
2. Toda entidad viviente es un individuo y todos deben individualmente
practicar la conciencia de Kṛṣṇa para ir de vuelta con Dios. Como se declara en
el Garuḍa Purāṇa, alguien que vive en el infierno no puede practicar conciencia
de Kṛṣṇa porque esto requiere de cierta paz mental, que las torturas del
infierno tornan imposible. Si un pariente de un pecador que esté sufriendo en
el infierno da algo en caridad en nombre de los pecados, éste puede salir del
infierno y entrar a los planetas celestiales. Pero si el pariente de los
pecados observa este ayuno Ekādaśī por su familiar doliente, éste va
directamente al mundo espiritual, como se declara en este capítulo.
3. Śrī Sālagrāma-ṣilā es una Deidad del Señor Viṣṇu en la forma de una
piedra oscura, lisa y redondeada. Los devotos La adoran para obtener la
liberación. El origen de la Sālagrāma-ṣilā es descrito en el Padma Purāṇa, Uttara-khaṇḍa.

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