miércoles, 7 de octubre de 2026

Indirā Ekādaśī

 



Mahārāja Yudhiṣṭhira dijo, “Oh Madhusūdana, oh matador del demonio Madhu, ¿cuál es el nombre del Ekādaśī que ocurre durante la quincena oscura del mes de Āśvina? (Setiembre-Octubre) Por favor, descríbeme sus glorias”.

 

El Señor Supremo Śrī Kṛṣṇa replicó, “Este día sagrado se llama Indirā Ekādaśī. Si una persona ayuna en este día, todos sus pecados son erradicados y sus antepasados que han caído en el infierno son liberados. Oh el mejor de los reyes, quien simplemente oiga sobre este Ekādaśī obtiene el gran mérito ganado por realizar un sacrificio de caballo.

 

En Satya-yuga vivía un rey llamado Indrasena, quien era tan poderoso que había destruido a todos sus enemigos. Su reino se llamaba Māhiṣmatī -purī. El glorioso y altamente religioso Rey Indrasena cuidaba muy bien de sus súbditos y por lo tanto era muy rico en oro, granos, hijos y nietos. Asimismo, estaba sumamente consagrado a Śrī Viṣṇu. Disfrutaba especialmente del canto de Mi nombre, profiriendo ‘ ¡Govinda! ¡Govinda!’. De esta forma, el Rey Indrasena se autodedicaba sistemáticamente a la vida espiritual pura y pasaba mucho tiempo meditando en la Verdad Absoluta.

 

Un día, cuando el Rey Indrasena se hallaba presidiendo tranquilamente una asamblea, se vio descender del cielo al orador perfecto, Nārada Muni. El rey ofreció a Devarṣi Nārada, el santo entre los semidioses, un gran respeto saludándolo con las manos juntas, invitándolo al palacio, ofreciéndole un asiento confortable, lavando sus pies y hablando dulces palabras de bienvenida. Luego Nārada Muni le dijo a Mahārāja Indrasena: “Oh rey, ¿prosperan los siete miembros de tu reino? (1) ¿ Se halla tu mente absorta en pensar en la forma de realizar con propiedad tu deber ocupacional? ¿ Te consagras cada vez más al Señor Supremo Viṣṇu?”.

 

El rey replicó, ‘Por tu gentil gracia, oh el mayor de los sabios, todo está muy bien. Hoy, meramente por tu presencia, ¡todos los sacrificios en mi reino son exitosos! Por favor muéstrame misericordia y explica el motivo de tu visita aquí’.

 

Śrī Nārada, el sabio entre los semidioses, dijo seguidamente, ‘Oh león entre los reyes, escucha mis sorprendentes palabras. Cuando descendía de Brahmaloka a Yamaloka, el Señor Yamarāja me alabó muy graciosamente y me ofreció un asiento excelente. Mientras glorificaba yo su veracidad y maravilloso servicio al Señor Supremo, observé que tu padre estaba en la asamblea de Yamarāja. Aunque él había sido muy religioso, dado que rompió un ayuno Ekādaśī prematuramente, debió ir a Yamaloka. Tu padre me dio un mensaje para ti. Él dijo, ‘En Māhiṣmatī vive un rey llamado Indrasena. Por favor cuéntale sobre mi situación aquí, que debido a mis acciones pecaminosas del pasado he sido de alguna manera obligado a residir en el reino de Yamarāja. Por favor, entrégale este mensaje de parte mía: ‘Oh hijo, ten la amabilidad de observar Indirā Ekādaśī y entrega la mayor cantidad posible en caridad, para que pueda yo elevarme al cielo’. (2)

 

Nārada continuó, ‘Tan solo para entregar este mensaje, oh rey, es que he venido a ti. Debes ayudar a tu padre observando el ayuno de Indirā Ekādaśī. Por el mérito que acredites, tu padre irá al cielo’.

 

El Rey Indrasena preguntó, ‘Oh gran Nāradajī, por favor se misericordioso y dime específicamente como observar un ayuno en Indirā Ekādaśī y también dime durante que mes y día ocurre’.

 

Nārada Muni replicó, ‘Oh rey, por favor escucha mientras te describo el proceso completo de observar Indirā Ekādaśī. Este Ekādaśī ocurre durante la quincena oscura del mes de Āśvina. En Daśamī, el día antes de Ekādaśī, debes levantarte temprano a la mañana y luego hacer algún servicio a Dios con fe completa. Al mediodía, has de bañarte nuevamente en una corriente de agua y luego ofrecer oblaciones a tus antepasados con fe y devoción. Asegúrate de no comer más de una vez al día y a la noche duerme en el suelo.

 

Cuando te despiertes en la mañana de Ekādaśī, lava tu boca y dientes muy bien y luego con profunda devoción por el Señor, toma este voto sagrado: ‘Hoy ayunaré completamente y abandonaré toda clase de disfrute de los sentidos. Oh Suprema Personalidad de Dios de ojos de loto, oh Infalible, por favor dame refugio en Tus pies de loto”. Al mediodía, párate delante de la Śrī Sālagrāma-ṣilā (3) y adórala fielmente, siguiendo todas las reglas y regulaciones; seguidamente ofrece oblaciones a tus antepasados. A continuación, alimenta a los brāhmaṇas calificados y ofréceles algo en caridad, conforme a tus medios. Entonces, toma la comida ofrecida a tus antepasados, huélela y ofrécela posteriormente a una vaca. Después, adora al Señor Hṛṣīkeśa con incienso y flores y finalmente, permanece despierto toda la noche cerca de la Deidad de Śrī Keśava.

 

Temprano en la mañana del día siguiente, Daśamī, adora a Śrī Hari con gran devoción e invita a los brāhmaṇas a un suntuoso banquete. Luego alimenta a tus parientes, y finalmente toma tu comida en silencio. Oh rey, si tú observas estrictamente un ayuno en Indirā Ekādaśī de este modo, con los sentidos controlados, tu padre seguramente será elevado a la morada del Señor Viṣṇu’. Tras decir esto, Devarsi Nārada desapareció de inmediato.

 

El Rey Indrasena siguió las instrucciones del gran santo a la perfección, observando el ayuno en asociación con sus parientes y sirvientes. Al romper su ayuno en Daśamī, cayeron flores desde el cielo. El mérito que Indrasena ganó por observar este ayuno, liberó a su padre del reino de Yamarāja y le hizo obtener un cuerpo completamente espiritual. Ciertamente, Indrasena lo vio elevarse a la morada del Señor Hari, montado sobre Garuda. El propio Indrasena pudo reinar sin ningún obstáculo y en su debido momento cedió el reino a su hijo y también fue a Vaikuṇṭha.

 

Oh Yudhiṣṭhira, estas son las glorias de Indirā Ekādaśī, que ocurre durante la quincena oscura del mes de Āśvina. Quienquiera oiga o lea esta narración, ciertamente disfruta la vida en este mundo, es liberado de todos sus pecados del pasado y en la muerte regresa al hogar, de vuelta con Dios, donde vive eternamente”.

 

Así termina la narración de las glorias de Āśvina-kṛṣṇa Ekādaśī o Indirā Ekādaśī, del Brahma-vaivarta Purāṇa.

 

Notas

 

1. Los siete miembros del dominio de un rey son, el rey mismo, sus ministros, su tesoro, sus fuerzas militares, sus aliados, los brāhmaṇas, los sacrificios realizados en su reino y las necesidades de sus súbditos.

 

2. Toda entidad viviente es un individuo y todos deben individualmente practicar la conciencia de Kṛṣṇa para ir de vuelta con Dios. Como se declara en el Garuḍa Purāṇa, alguien que vive en el infierno no puede practicar conciencia de Kṛṣṇa porque esto requiere de cierta paz mental, que las torturas del infierno tornan imposible. Si un pariente de un pecador que esté sufriendo en el infierno da algo en caridad en nombre de los pecados, éste puede salir del infierno y entrar a los planetas celestiales. Pero si el pariente de los pecados observa este ayuno Ekādaśī por su familiar doliente, éste va directamente al mundo espiritual, como se declara en este capítulo.

 

3. Śrī Sālagrāma-ṣilā es una Deidad del Señor Viṣṇu en la forma de una piedra oscura, lisa y redondeada. Los devotos La adoran para obtener la liberación. El origen de la Sālagrāma-ṣilā es descrito en el Padma Purāṇa, Uttara-khaṇḍa. 

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