domingo, 16 de agosto de 2026

Pasatiempos de Kṛṣṇa en Mathurā del Śrī Garga-saṁhitā (4)-CUARTA PARTE

 


Pasatiempos de Kṛṣṇa en Mathurā del Śrī Garga-saṁhitā (4)-CUARTA PARTE

 

 

Pasatiempos de Kṛṣṇa en Mathurā del Śrī Garga-saṁhitā (4)

 

CUARTA PARTE

 

Mientras el Señor estaba ocupado con Sus familiares, los ocho hermanos de Kaṁsa, encabezados por Kaṅka, entraron en la arena con las armas en alto, decididos a vengar la injusta muerte de su hermano y rey.

 

Pero Balarāma interceptó a los demonios antes de que pudieran llegar hasta Kṛṣṇa. Lanzándose en medio de ellos como un tigre que entra en una manada de venados, los mató rápidamente a todos con Su gigantesca maza.⁶⁹

 

En Raṅga-bhūmi se recuerdan estos maravillosos pasatiempos, especialmente cómo, mientras los semidioses y los hombres se regocijaban, Kṛṣṇa salió de la arena por el camino hacia Viśrāma-ghāṭa, arrastrando a Kaṁsa detrás de Él.

 

Balarāma y Sus juguetones amigos seguían detrás de Kṛṣṇa, cada uno arrastrando a uno de los hermanos de Kaṁsa, glorificando a Kṛṣṇa mientras avanzaban y relatando Sus gloriosas hazañas en Raṅga-bhūmi.

 

Después de ver a Kṛṣṇa matar a Kaṁsa, Devakī y Vasudeva recordaron el nacimiento de su hijo —y Su identidad como la Suprema Personalidad de Dios— y quedaron sobrecogidos por sentimientos de reverencia hacia Él.

 

Por lo tanto, cuando Kṛṣṇa y Balarāma pusieron Sus cabezas a los pies de Sus padres, Vasudeva y Devakī no los abrazaron como uno esperaría, sino que continuaron de pie con las palmas juntas en señal de respeto.

Kṛṣṇa pudo ver que la conciencia de Su opulencia estaba obstruyendo la capacidad de Sus padres para mostrarle su amor, así que expandió Su potencia interna para cubrir la reverencia de ellos e invocar ese amor.

 

Fingiendo estar traumatizado por los acontecimientos de la mañana, con lágrimas brotando de Sus ojos y la voz temblorosa, Kṛṣṇa exclamó: “¡Oh madre! ¡Oh padre!” Ese solo acto eliminó todos los obstáculos para un intercambio amoroso.

 

Ofrezco mis respetuosas reverencias a Aquel que está más ansioso por saborear el amor espontáneo de Sus devotos que por escuchar sus palabras de alabanza reverencial. Es a ese infalible Señor a quien Jīva Gosvāmī canta así:⁷⁰

 

Jaya kṛta-mathurā-praveśa-bhāvuka / māthura-janatā-subhagaṁ-bhāvuka:

 

“¡Gloria a Ti! ¡Gloria a Ti, oh Señor, que entraste con gracia en la opulenta ciudad de Mathurā y deleitaste a sus piadosos habitantes!”

 

Nānā-vilasita-nandita-nāgara / nagara-vadhū-jana-mohana-nāgara:

 

“¡Oh bondadoso Señor, cuyos pasatiempos deleitaron a la gente de la ciudad! ¡Oh poderoso héroe que encantaste a las cultas mujeres de Mathurā!”

 

Sa-vrajaka-kaṁsaka-vasanā-dāyaka / kṛta-ruci-vāyini nija-ruci-dāyaka:

 

“¡Oh Señor, que tomaste las vestiduras de Kaṁsa de un lavandero y concediste Tu propio esplendor a un humilde sastre que Te complació!”

 

Bhakta-gaṇe dhṛta-karuṇā-pūraka / mālākāra-manoratha-pūraka:

 

“¡Oh Señor, colmado de misericordia hacia Tus devotos, que bondadosamente cumpliste el anhelo largamente acariciado de un sencillo florista!”

 

Tanu-taṭa-kubjā-candana-citraka / kubjā-vakrima-hṛti-kṛta-citraka: “¡Oh Señor, cuyo cuerpo fue ungido con pasta de sándalo por una muchacha jorobada, y que quitaste la deformidad de aquella muchacha y la hiciste hermosa!”

 

Kaṁsa-makha-sthita-dhanur-anuyojaka / nagara-janānāṁ sukha-śata-yojaka:

 

“¡Oh Señor, que preguntaste acerca del arco en la arena sacrificial de Kaṁsa y que llevaste cientos de alegrías a la gente de Mathurā!”

 

Kaṁsa-dhanur makha-dhanur anubhaṅgada / tad-asahanoddhata-yoddhṛṣu bhaṅgada:

 

“¡Oh Señor, que rompiste el arco del sacrificio de Kaṁsa y derrotaste a muchos guerreros feroces e invencibles!”

 

Hastipam anu nija-vartma-samardaka / tasmin dhṛta-ruṣi hasti-vimardaka:

 

“¡Oh Señor, cuyo camino fue bloqueado por un conductor de elefante y que después mataste hábilmente al gigantesco elefante enfurecido!”

 

Bhrātrā saha kari-danta-vibhūṣaṇa / raṅgaṁ praviśan bhoja-vibhūṣaṇa:

 

“¡Oh Señor! ¡Oh ornamento de la dinastía Bhoja, que entraste en la arena acompañado por Tu hermano y adornado con el colmillo de un elefante!”

 

Gaja-raktādibhir aṅgaṁ paricita / bahu-vidha-bhāvair vividhaṁ paricita:

 

“¡Oh Señor, cuyo cuerpo estaba salpicado con la sangre del elefante y que fuiste contemplado de distintas maneras por los diversos grupos de personas!”

 

Jagati samantād apratimallaka / kaṁsāgre hata-tat-prati-mallaka:

 

“¡Oh Señor, a quien nadie en el universo puede derrotar y que, por lo tanto, mataste fácilmente a los luchadores ante la mirada de Kaṁsa!”

 

Sadasi samaste nāsti samohana / malla-naṭana-kṛta-viśva-vimohana:

 

“¡Oh Señor, cuyos poderes sin precedente dejaron atónita a toda la asamblea y cuyo elegante combate con los luchadores cautivó a todos!”

 

Kaṁsaja-guru-nindana-kampākula / dṛṣṭi-vikīrṇa-dyuti-śampākula:

 

“¡Oh Señor, que temblaste de ira cuando Kaṁsa insultó a Tus mayores y cuyas miradas resplandecieron por toda la arena como relámpagos!”

 

Pluti-līlā-kṛta-mañca-kṣobhaka / krīḍā-vikrama-kaṁsa-kṣobhaka:

 

“¡Oh Señor, que saltaste juguetonamente al palco real, haciéndolo tambalear, y cuyo poder manifestado como un juego también hizo que Kaṁsa temblara de miedo!”

 

Sahasā mañcāt kaṁsa-nipātaka / tena dhvasta-tri-jagat-pātaka:

 

“¡Oh Señor, que arrojaste violentamente a Kaṁsa desde el palco real y después lo mataste, destruyendo así al mayor pecador de los tres mundos!”

 

Akhila-janānāṁ duḥkha-vimokṣada / kaṁsasyāpi ca sahasā mokṣada:

 

“¡Oh Señor, que eliminaste los sufrimientos de todos y concediste de inmediato al demonio Kaṁsa la liberación que anhelan los grandes místicos!”

 

Mocita-vasudevādika-bandhaka / sādhu-sukhaṁ pratidhṛta-nirbandhaka:

 

“¡Oh Señor, que liberaste a Vasudeva y a los demás de sus grilletes! ¡Oh Señor, que siempre estás ansioso por complacer a Tus devotos!”

 

Viśrāntiṁ pratikaṁsākarṣaka / vyañjita-nija-bala-balayotkarṣaka:

 

“¡Oh Señor, que demostraste que Kaṁsa estaba muerto arrastrándolo todo el camino hasta Viśrānti, y que revelaste ser el más fuerte entre los fuertes!”

 

Kaṁsa-pitari-jita-rājya-nidhāyaka / nija-yaśasākhila-śarma-vidhāyaka:

 

“¡Oh Señor, que devolviste el reino al padre de Kaṁsa, el rey Ugrasena, y cuya fama continúa deleitando al mundo entero!”

 

Vrajataḥ poṣyākhila-nistāraka / punar api ca vraja-sukha-vistāraka:

 

“¡Oh Señor, que siempre proteges a quienes dependen de Ti y que nuevamente trajiste felicidad a Vraja y a sus habitantes!”

 

Jaya jaya jaya jaya jaya jaya jaya jaya / jaya jaya jaya jaya jaya jaya jaya jaya vīra:

 

“¡Oh héroe, gloria, gloria, gloria, gloria, gloria, gloria, gloria, gloria, gloria, gloria, gloria, gloria, gloria, gloria, gloria, gloria a Ti!”

 

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Numerosos lugares conmemorativos honran los pasatiempos de Kṛṣṇa en Raṅga-bhūmi: Dhanus-tīrtha, donde rompió el arco; Kaṁsa-ṭīlā, donde fue muerto el rey; y diversos monumentos dedicados a los luchadores y a Kuvalayāpīḍa.

 

Raṅgeśvara Mahādeva custodia este rincón de Mathurā. Kaṁsa, neciamente, instaló a Mahādeva con el propósito explícito de que lo ayudara a obtener la victoria sobre Kṛṣṇa y Balarāma.

 

El torneo de lucha se llevó a cabo durante el Śiva-rātri. Aunque ese día Kaṁsa adoró profusamente al Señor Śiva, fue la presencia de Kṛṣṇa y Balarāma la que complació a Raṅgeśvara Mahādeva.

 

Al continuar caminando por la media luna de Mathurā, se llega a Kaṁsa-kūpa, un pozo que Kaṁsa mandó excavar para ahogar a Kṛṣṇa, en caso de que, de una u otra manera, el Señor sobreviviera al combate de lucha.

 

Más adelante se encuentra Sapta-sāmudrika-kūpa, que contiene agua de los siete océanos. Junto a este pozo se encuentra la piedra contra la cual Kaṁsa estrelló a los seis hijos de Devakī, comenzando por Kīrtimān.

 

Estos niños habían sido anteriormente hijos del sabio Marīci. En cierta ocasión criticaron a Brahmā y, como resultado, fueron castigados a nacer tres veces: primero como hijos de Hiraṇyakaśipu, después como hijos de Kālanemi y, finalmente, como hijos de Vasudeva.⁷¹

 

Después de que Kaṁsa los mató, los seis muchachos vivieron con Bali Mahārāja en Sutala-loka hasta que, ante la desgarradora súplica de Devakī, el Señor los reunió nuevamente con su madre y después los envió a los planetas celestiales.

 

Cuando, durante Su parikramā, al Señor Caitanya le mostraron la piedra sobre la cual fueron asesinados los muchachos, Él se rio al ver hasta qué extremos llegan los hombres demoníacos como Kaṁsa con tal de obtener una satisfacción de los sentidos destinada al fracaso.

 

Durante el Nāga-pañcamī, las recién casadas acuden a este lugar, se bañan con el agua del pozo y adoran al Señor Kṛṣṇa para alcanzar la felicidad conyugal y la devoción pura, dos cosas esenciales para que ellas alcancen la meta de la vida.

 

Más adelante, por el mismo camino, se encuentra Kubjā-tīrtha, la residencia que Viśvakarmā construyó para Kubjā por orden de Kṛṣṇa, como parte de la recompensa que ella recibió por haberle ofrecido al Señor los ungüentos que originalmente había preparado para Kaṁsa.

 

Fue durante la primera noche de Kṛṣṇa en Mathurā cuando Él conoció y bendijo a Kubjā. Pasó casi un año antes de que cumpliera Su promesa de visitarla; pero ciertamente la cumplió.⁷²

 

Llevando consigo a Uddhava, Kṛṣṇa llegó sin previo aviso a la casa de Kubjā. Entonces, la buena mujer y sus asistentes les dieron al Señor y a Su acompañante una bienvenida apropiada.

 

Uddhava esperó mientras Kṛṣṇa entraba con Kubjā en sus aposentos privados. Ahí Kṛṣṇa satisfizo el deseo de ella de disfrutar con Él, pero lo hizo de tal manera que la purificó del deseo material y la transformó.

 

Aunque para la visión ordinaria Kubjā parecía ser una joven dominada por la lujuria, ansiosa por disfrutar de la compañía íntima del hombre más hermoso, en realidad estaba libre de contaminación material: Kṛṣṇa la convirtió en una devota pura.

 

Al igual que todos los devotos, Kubjā se afligía ante la idea de separarse de Kṛṣṇa, por lo que le pidió que regresara de nuevo. Y aunque el Señor prometió hacerlo, le explicó los riesgos que esto implicaba.

 

Si Él la visitaba repetidamente, inevitablemente la gente chismearía y cometería ofensas. Para evitar esos comentarios maliciosos, el Señor Kṛṣṇa había llevado consigo a Uddhava, cuyo carácter era intachable.

 

¿Regresó Kṛṣṇa? En palabras de las vraja-gopīs: “Así como una sola espada curva puede matar a muchas personas rectas, ¿por qué Kṛṣṇa, quien está curvado en tres partes, no habría de engañar también a Kubjā?”⁷³

 

Aunque no existe ningún registro de que Kṛṣṇa haya visitado personalmente a Kubjā una vez más, la tradición vaiṣṇava sostiene que la Deidad de Madana-gopāla llegó a manos de Kubjā y que ella lo adoró durante toda su vida.

 

De este modo, Kṛṣṇa cumplió Su palabra. Kubjā lo había deseado como su Señor exclusivo —kaivalya-nātha—. Al presentarse en la forma de la Deidad, Kṛṣṇa satisfizo el deseo de Su devota de una manera que nadie podía criticar.⁷⁴

 

Incluso las gopīs, rivales de Kubjā, elogiaron su buena fortuna: “Antes era encorvada, ahora es erguida; antes era una sirvienta, ahora es honrada; antes era fea, ahora es hermosa; los tambores de la victoria resuenan en su honor”.⁷⁵

 

A poca distancia de la casa de Kubjā se encuentra Kubjā-kūpa, un pozo del cual ella acostumbraba sacar agua. Más cerca del centro de la ciudad se encuentran otras residencias exquisitas, cuya contemplación hizo que la voz del Señor Caitanya se entrecortara.

 

Entre estos edificios se encuentran el palacio de Mahārāja Ugrasena —construido para el rey por el Señor Brahmā— y el palacio de Vasudeva y Devakī, situado a poca distancia, al final de una amplia avenida bordeada de árboles.

 

Después del combate de lucha, las esposas de Kaṁsa y de sus hermanos se entregaron al lamento en Viśrāma-ghāṭa. Mientras tanto, Kṛṣṇa y Balarāma fueron al palacio de Vasudeva acompañados por Nandarāja y los Yadus.⁷⁶

 

Nanda Mahārāja presentó ante Kṛṣṇa y Balarāma a los miembros mayores de la dinastía Yadu, mientras que Akrūra les presentó a los más jóvenes. Profundamente afligido por los pecados de su malvado hijo, Ugrasena fue el último en llegar.

 

Ugrasena había sido rey antes que Kaṁsa. Era natural que retomara sus deberes, pero consideraba que ser el padre de un ofensor como Kaṁsa había menoscabado su autoridad y lo había descalificado.

 

Ugrasena pensaba que, en su lugar, el hijo de Mahārāja Nanda debía convertirse en rey. Sin embargo, Kṛṣṇa opinaba de otra manera: ¿cómo podría Él, que había matado a Su propio tío, gobernar Mathurā? El debate había llegado a un punto muerto.

 

Pero Mathurā no podía permanecer mucho tiempo sin rey. Sus ciudadanos, que habían sufrido tantos abusos, pronto podrían caer en manos de otro tirano. Para no perder más tiempo, Kṛṣṇa resolvió la cuestión diciendo:

 

“¡Abuelo! Si aceptas ser el protector de esta tierra, permaneceré en Mathurā para servirte y cumplir tus órdenes. De lo contrario, regresaré a Vraja y a la felicidad que ahí Me espera”.

 

Ugrasena no quería ser considerado responsable de que Kṛṣṇa abandonara a los Yadus tan poco tiempo después de regresar, tras una ausencia de dieciséis años. Bajando la cabeza en silencio, aceptó como propio el deseo de Kṛṣṇa.

 

Los ciudadanos más destacados se llenaron de alegría ante este giro de los acontecimientos. Todos se pusieron de pie para manifestar que aceptaban a Mahārāja Ugrasena como su rey. La buena noticia se difundió rápidamente por toda la ciudad.

 

Después de la coronación de Mahārāja Ugrasena, Kṛṣṇa salió de la residencia del rey para realizar los ritos funerarios de Kaṁsa y de Sus otros tíos. Luego, ansioso por encontrarse con Uddhava, envió un mensaje a la casa de Su primo.

 

La casa de Uddhava se encontraba en el camino hacia Daśāśvamedha-ghāṭa. En cuanto recibió el mensaje de Kṛṣṇa, salió de su casa; pero, contenido por el respeto, no pudo recibir a Kṛṣṇa y Balarāma mientras Ellos se acercaban.

 

Cuando los tres jóvenes finalmente se encontraron, el intenso amor que sentían unos por otros hizo que perdieran toda conciencia del tiempo, del lugar y de las demás personas presentes. Pasó algún tiempo antes de que recuperaran la conciencia externa.

 

Kṛṣṇa pudo ver que Sus mayores estaban desconcertados, así que se disculpó con ellos. Luego llevó a Balarāma y a Uddhava a un lugar apartado y, con los ojos llenos de amor, abrazó repetidamente a Su primo.

 

Kṛṣṇa sintió como si hubiera encontrado un tesoro de valor incalculable. No podía apartar la mirada del rostro de Uddhava, semejante a una joya, a pesar de que las lágrimas nublaban Su visión y se acumulaban formando un charco a sus pies.

 

PIES DE PÁGINA

 

71. Śrīmad-Bhāgavatam 10.85.48–50. La historia de los seis hijos de Devakī se desarrolla con mayor detalle en el segundo capítulo del Hari-vaṁśa Purāṇa, Viṣṇu-parva, citado por Śrīla Prabhupāda en sus notas adicionales al Śrīmad-Bhāgavatam, Canto 10, capítulo 1. Los seis hijos de Kālanemi abandonaron la corte de su abuelo Hiraṇyakaśipu y realizaron austeridades para recibir de Brahmā la bendición de que ningún semidiós pudiera matarlos. Cuando Hiraṇyakaśipu descubrió que habían recurrido a una persona inferior en busca de protección —al menos según su manera de ver— los maldijo para que, en su siguiente vida, fueran asesinados por su propio padre demoníaco. Kālanemi nació como Kaṁsa. Mientras mataba a los hijos de Devakī, permanecía ignorante del hecho de que los niños que estaba matando también habían sido sus propios hijos. Finalmente, cuando Kṛṣṇa llevó de regreso a los niños con Devakī y Vasudeva en Dvārakā, ellos bebieron la leche del pecho de Devakī, la misma leche que Kṛṣṇa había bebido. Purificados, los niños recuperaron sus identidades originales y se postraron ante sus padres antes de que el Señor los devolviera al cielo. (Śrīmad-Bhāgavatam 10.85.52–56)

 

 

72. Poco después de que Kaṁsa fuera matado, Vasudeva envió a Kṛṣṇa y Balarāma al āśrama de Sāndīpani Muni durante dos meses. Al regresar, Kṛṣṇa envió a Uddhava a Vṛndāvana, donde permaneció de seis a ocho meses. Fue después del regreso de Uddhava de Vraja —aproximadamente un año después del primer encuentro de Kṛṣṇa con Kubjā— cuando Kṛṣṇa cumplió Su promesa de visitar la casa de ella.

 

73. Esta estrofa fue adaptada del Śrī Garga-saṁhitā 5.18.11.

 

74. Según Śrīla Viśvanātha Cakravartī Ṭhākura, Kubjā le ruega a su Señor exclusivo: «Por favor, disfruta solamente conmigo y con ninguna otra mujer». (Śrīmad-Bhāgavatam 10.48.8, significado)

 

75. Esta estrofa fue adaptada del Śrī Garga-saṁhitā 5.17.13. En su totalidad, la última frase de este verso dice: «por quien los tambores de la victoria resonaron durante cuatro días», lo cual implica que Kṛṣṇa permaneció cuatro días en la casa de Kubjā. Aunque el Śrīmad-Bhāgavatam no declara cuánto tiempo permaneció Kṛṣṇa con Kubjā, relata solamente una visita que el Señor hizo a Su devota. Además, declara que Uddhava esperó a Kṛṣṇa mientras el Señor se encontraba con Kubjā. Estos dos factores implican que Kṛṣṇa llegó y se fue el mismo día. En conclusión, o bien la información que recibieron las gopīs acerca de la duración de la visita de Kṛṣṇa a Kubjā fue exagerada, o la visita en realidad duró cuatro días y el Bhāgavatam simplemente la resumió.

 

76. El pasatiempo en el que Ugrasena acepta el trono de Mathurā fue adaptado del Gopāla-campū, Uttara-campū 5.60–72.

 

77. Śrī Kṛṣṇa-caitanya-carita-mahākāvya 4.4.11.

 

78. Śrīmad-Bhāgavatam 10.48.25.

 

79. La descripción de cómo Kṛṣṇa convenció a Nanda Mahārāja de regresar a Vṛndāvana fue adaptada del Gopāla-campū, Uttara-campū, capítulo 6.

 

80. Esta carta fue adaptada del Gopāla-campū.

 

81. Śrīmad-Bhāgavatam 10.45.23.

 

82. Estas dos frases en sánscrito fueron citadas del Śrīmad-Bhāgavatam (10.39.35): «Mientras Él partía, aquel mejor de los Yadus vio cómo se lamentaban las gopīs y, por ello, las consoló enviándoles un mensajero con esta amorosa promesa: “Regresaré”».

 

83. El Sārārtha-darśinī 10.45.25 ofrece una explicación detallada de estos puntos sutiles relacionados con los intercambios amorosos entre Kṛṣṇa y los Vraja-vāsīs.

 

84. Aunque Cakravartī Ṭhākura no utiliza los términos exactos, estos pasatiempos simultáneos que tenían lugar en Vraja eran, respectivamente, los pasatiempos prakaṭa y aprakaṭa.

 

85. La frase «primer conjunto de formas» se refiere a las primeras expansiones Vāsudeva y Saṅkarṣaṇa de las formas originales de Kṛṣṇa y Balarāma. El segundo conjunto de formas que regresó a Vraja para disfrutar con los Vraja-vāsīs estaba constituido por Kṛṣṇa y Balarāma en Sus formas originales.

 

86. La siguiente carta fue adaptada del Gopāla-campū, Uttara-campū 6.59–60.

 

87. La visita del Señor Caitanya a Baladeva-kuṇḍa se encuentra registrada en el Bhakti-ratnākara, capítulo 5.

 

88. Las declaraciones que glorifican al Señor Bhūteśvara en esta estrofa y en la siguiente fueron adaptadas del Śrī Garga-saṁhitā 5.25.9, así como del Ādi-varāha Purāṇa y del Nirvāṇa-khaṇḍa del Padma Purāṇa, citados en el Śrī Mathurā-māhātmya 221–224.

 

89. La historia del Señor Varāha se describe en el Varāha Purāṇa, capítulo 163.

 

90. No existe ninguna indicación clara de que este Kapila sea la encarnación del Señor que también lleva el nombre de Kapila.

 

91. Puṣpaka-vimāna significa «aeronave de flores».

 

92. El siguiente pasatiempo de Caitanya Mahāprabhu fue adaptado de fragmentos del Śrī Caitanya-caritāmṛta, Madhya-līlā 17.156–185.

 

93. «En Mathurā, se considera que los brāhmaṇas Sanoḍiyā pertenecen a una posición social inferior». (Introducción al Śrīmad-Bhāgavatam) «El brāhmaṇa pertenecía a la comunidad de brāhmaṇas Sanoḍiyā, y un sannyāsī no acepta alimentos de semejante brāhmaṇa». (Śrī Caitanya-caritāmṛta, Madhya-līlā 17.179)

 

94. Śrī Caitanya-caritāmṛta, Madhya-līlā 17.184–185. 

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